Conflicto en el Reino Celeste (Mito, Fabula o Realidad)

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En el principio existió un reino de luz donde el rey compartía con sus súbditos, no existía enfermedades (pues no se habían creado), no había hambre (el alimento estaba al alcance de cualquiera) y la vejez no hacia mella en las personas (pues no existía el tiempo como lo conocemos), aun en su infinita misericordia el rey sabía que no todos estaban contentos con su forma de gobernar el reino.

En un momento dado el rey solía hacer su tradicional recorrido, caminar por los senderos dorados, verse en las aguas puras que nacen del árbol de la sabiduría y desembocan en el gigantesco jardín de flores y frutos, las bestias compartían con la población, todos contaban con ropas de lino y en el cuello una cadena de piedras preciosas.

.- Señor… “el adorador” esta realizado reuniones con distintos miembros de la corte en la cúpula de alabanzas, aunque desconozco sus intensiones.- informaba airado uno de sus seres vivientes.

.- Yo conozco muy bien sus intensiones. – contestaría el rey muy en su pesar.

.- ¿Desea que se le traiga a este “adorador” a su presencia? – comenta otro de los seres.

.- Tranquilos, iré y tratare con él personalmente. – dijo el rey apaciblemente.

Mientras caminaba el pesar del rey se hacía evidente, saber que lo que ocurriría solo traería un conflicto que durara por miles de años, afectando familia, reinos, especies y criaturas por igual. Saber que sin importar lo que hiciera era algo que debía pasar.

Muy pronto estuvo frente a la cúpula de adoración, y en el centro de todos estaba “el adorador”, detrás de un pulpito hablando a viva vos.

.- Es importante destacar que no todas las criaturas tienen semejante “honor”, el tan anhelado perdón… – expuso el adorador. – en varios temas de conversación me doy cuenta que ninguno de ustedes puede conmigo debatir, y no es por ofenderlo hermanos pero nuestro amado rey les esconde el verdadero “saber”, ese que hoy conocemos como el autentico poder.

La expresión de varios de los hombres era de terror, otros guardaban dudas en su corazón y solo unos pocos se reflejaban en las palabras del “adorador”.

¡Tararí…! – se escucho el sonido de las trompetas que anunciaban la llegada del soberano rey, los seres vivientes huyeron asustados, quedando solo unos pocos en el costado. “El adorador” en cambio se mostro renuente y no se postro delante de su rey.

.- ¡Los aquí presente por favor hagan el favor de dejadnos! – hablo con tono de autoridad el rey, los pocos que quedaron se limitaron a salir.

.- Así que su majestad viene en persona a intentarme desistir.- expresa desafiante “el adorador”.

.- Por supuesto. – contesta tranquilo el gran señor. – todos los seres de mi reino merecen mi atención.

.- ¿Ya sabrás lo que os guardo en mi corazón? – La duda se noto en la voz y la expresión del “adorador” – ¿planeas convencerme de mi mano detener?

.- Conozco de antemano todo lo que piensas hacer y nada de lo que os diga hará cambiar tu forma de ver. – El rey sintió un dolor fuerte en su pecho pero no era algo que el “adorador” debía conocer.- Solo una cosa os diré, el camino que llevas acabara vuestro ser, perderás tu alma y ya no podrás volver.

.- No necesito volver, pues os pienso vencer y sé que mi ejército será algo a lo que vos deberá temer. – la inseguridad del “adorador” era evidente, pero necio y cegado por su confianza el consejo de su rey no tomo.- la próxima vez que nos veamos os veré caer.

“El adorador” se dio media vuelta para intentar retirarse antes de escuchar la voz nuevo de su gran señor.

.- No tenéis tropas con las que oponerte a mí y si continuas con tus planes los pocos que te sigan compartirán tu traición por el resto de su ser. – advirtió por una última vez su señor.

Y así sin más el hombre abandono el reino y a su señor, con la intención de no volverle a ver hasta que su trono finalmente reclamaría. El rey supo en su corazón que esta sería la última que de lino blanco vería a quien fue su más grande servidor.

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“El adorador” convocaría finalmente a sus servidores en la entrada del “santo reino”, pero sus dudas se hacían realidad, solo convenció a un grupo pequeño, aun así sabía que no había vuelta atrás… y orgulloso de sus conocimientos, habilidades o liderazgo ordeno a sus fuerzas invadir el reino.

Algo se vislumbra en el cielo y destellos de luz caen a gran velocidad sobre las tropas del “adorador”, los cuales son abatidos sin ninguna piedad, de repente las puertas doradas del reino se abren de par en par y uno numero incontables de jinetes blancos arrasan lo que queda de las fuerzas del “adorador”.

.- ¡NO VACILAD! – Grito con todo sus fuerzas el “adorador”. – ¡LUCHAD!

Pero era muy tarde sus tropas habían caído, los supervivientes eran apresados y mientras los rodeaban se dio cuenta que la batalla estaba ya perdida, pero moriría peleando… no dejaría que su orgullo fuera doblegado, apretó en su puño el pomo de su espada y visualizo al contrincante más cercano.

.- <Es un guerrero conocido, fue un viejo amigo, lo conozco desde niño, siempre baja la guardia cuando ataca, lo desterrare al olvido> pensó “el adorador”.

Alzo su espada para asestarle el golpe a su viejo conocido, cuando el ultimo destello de luz atravesó su corazón… su orgullo lo mantendrían en pie, aunque por muy poco, pues al instante se desplomaría sobre sus piernas quedando humillado ante su señor.

.- <Esta no puede ser mi sangre…> – pensó “el adorador” pero sabia el precio de su traición y su orgullo lo traiciono.

Una extraña sensación atravesó su pecho, ¿acaso era miedo? aguardo que la espada de su rey que atravesara su pecho, pero en lugar de ello el soberano enfundo su arma.

.- No morirá… – intervino el rey ante su ejército– deberás vivir, para demostrar que aun una criatura como esta demuestre su derecho a una segunda oportunidad.

.- Pero Señor… este hombre es un traidor, un mentiroso y un engañador. – se mostró inconforme uno de los seres de luz del ejercito del rey.

.- Conozco las fallas de esta criatura.- reconoció el rey con su voz habitual, llena de seguridad.- Sera desterrado del reino, perderá su cuerpo y su alma se pudrirá, durante un largo tiempo penara y aunque trate de alzarse de nuevo, nunca triunfaras. – declaro sobre su vida el rey. – Arrojadlo a él y a sus seguidores al infierno. – ordeno finalmente el rey, terminando finalmente la rebelión de su reino.

Y como un meteoro fue expulsado el antiguo servidor, cayendo desde el cielo a su mundo de terror, donde cumpliría su ideal de convertirse en señor, algo que por mucho tiempo guardaría con rencor.

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Reflexión del Autor:

La humanidad siempre a deseado conocer el origen de su creador o por lo menos entender porque estamos en este mundo, ¿acaso existirá realmente un Dios? o ¿la razón de nuestra existencia es gracias a una fuerza superior? muchas respuesta aun no tienen una conjunta solución, creyentes monoteísta afirman la existencia de un Dios.

De existir un Dios, no entendemos mucho sobre su creación, solo lo que conocemos por los profetas que nos envió, pero antes de eso se nos presenta la especulación y de ese tema surge la maravillosa creación.